La Generación Y: El Homo Ciberneticus u Homo Conecticulum

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Ya llevaba días queriendo escribir un post sobre la Generación Y, esa a la que pertenezco y de la que para bien o mal me enorgullezco. Así son conocidas todas aquellas personas nacidas entre 1982 y 1995, aunque yo también las denominaría Homo Ciberneticus u Homo Conecticulum.

Somos aquellos que hemos vivido los años del crecimiento económico en parte ocasionado por el boom inmobiliario, aquellos que han estado presentes en el desarrollo de innumerables avances en los campos de la ciencia y la tecnología, y aquellos que han sido invitados a la inauguración de la democratización en nuestra sociedad.

Además, hemos sido una generación que ha crecido rodeada de instrumentos tecnológicos, incluso siempre podremos decir que hemos vivido la “revolución digital” en primera persona. Los ordenadores, las videoconsolas, los teléfonos móviles, los CD, DVD, mp3, Internet, el messenger, los chats, las redes sociales, las tablets, las apps mobile han irrumpido en nuestras vidas poco a poco modulando nuestro “modus vivendi”, pero, al mismo tiempo, hemos sido marionetas de las marcas de consumo y sus campañas de publicidad…y esto lo seguiremos siendo, que no nos engañen.

Estamos ante una generación viva, directa, comunicadora, sin fronteras, activa, hasta envidiable por anteriores generaciones, pero que debido a la crisis mundial  y la fuerte desaceleración económica estamos sufriendo un sinfín de problemas para seguir desarrollando nuestra faceta profesional. Me atrevería a decir que somos la generación más preparada, aquella que ha presenciado como en todos los hogares entraba un ser extraño llamado Internet para quedarse de por vida. Sin embargo, siendo esta Generación Y aquella que mayor número de oportunidades tendría de que disponer, también está siendo la que más dificultades encuentra.

Nos han preparado para ser un Homo capaz de realizar más de dos tareas al mismo tiempo, algo impensable para generaciones anteriores. Trabajamos con el ordenador, mientras leemos el último mensaje que nos ha llegado vía Whatsapp, y escuchamos el último single de Rihanna. Estamos 24 horas al día conectados, y comunicándonos con nuestro entorno. Compartimos nuestros pensamientos, sentimientos y emociones a través de las redes sociales, y estamos más pendientes de nuestro smartphone que de lo que ocurre a 10 pasos nuestros.

Lo que no queda lugar a dudas, es que todos tienen que confiar en esta generación porque somos presente y futuro, y de nosotros depende cambiar el curso de las cosas. La Generación Y también tiene que reinventarse, o al menos eso creo yo…

Publicado por AchinchillaA

Estratega de Marcas

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